¿Sabías que los egipcios aplicaban pena de muerte a cualquiera que se atreviera a hacerle daño o matar a un gato? Que no te sorprenda porque para esta milenaria cultura nuestros queridos mininos eran sagrados.

Eran así considerados  por la protección que brindaban a sus almacenes de comida especialmente, el trigo. Muchas veces fueron usados como animales de caza en lugar de los perros.

Si en Egipto protegían la cosecha, entérate cómo aún en nuestros días los gatos son considerados nuestros guardianes espirituales.

Aunque parezca solitario e independiente, tu gato siempre está pendiente de tu vida.

¿Te ha sucedido que intempestivamente tu gato deja su vista fija en un punto en particular sin que tú logres ver nada en el sitio? Muchos aseguran que cuando eso sucede, ellos están viendo algo que es imperceptible al ojo humano.

Y es que estos pretenciosos y bastante perezosos compañeros, son nuestros guardianes en el mundo energético ya que tienen una conexión que pocos pueden entender con el mundo mágico.

Te parecerá un tanto difícil de creer pero los mininos nos protegen de cuanta energía negativa intente aproximarse a nosotros.

En los diferentes períodos de la humanidad, se ha tenido una concepción particular acerca de los gatos.

Yendo desde su adoración por considerarlos sagrados, pasando por el temor al verlos como sirvientes del diablo hasta llegar a la percepción que muchos tienen sobre ellos, de ser guardianes espirituales.

Si los gatos pueden absorber la energía negativa de nuestro hogar y transformarla probablemente, esa sea la razón por la que a veces suelen enfermarse sin razón aparente.

Son excelentes como medicina anti-estrés ya que su ronroneo cuando los acariciamos puede disipar nuestras angustias y preocupaciones, provocando en nosotros un gran confort.

Se dice que en esos momentos, es cuando nuestro felino amigo absorbe las malas vibras.

Siempre recuerdo vívidamente cómo mi gato solía montarse en el tope del gabinete de la cocina para alejarse de una señora que solía ayudarme en mis quehaceres.

Sólo venía una vez a la semana, pero ese día mi gato permanecía allí escondido hasta que la señora se marchara.

Sucedió que un buen día, nunca más regresó la señora y pasado un tiempo, noté que faltaba uno de mis anillos del sitio donde lo guardaba.

Siempre he pensado que mi gato trató de advertir acerca de lo que podría pasarme. Nunca le gustó la señora y fíjense lo que al final sucedió.

Por eso mi recomendación es que mantengas los ojos bien abiertos y observes con atención las reacciones de tu minino ante la presencia de desconocidos para él, en tu casa.

Hay quienes aseguran que ellos reaccionan ante las vibraciones de las personas. De esta forma él te dirá quién te quiere sinceramente o quién sólo busca algo de ti.

Ten presente lo que le que pasó con mi anillo.