Es impresionante cómo pueden actuar las personas solamente por interés, además no les interesa más nada que no sean ellos mismos. En esta oportunidad verás la historia de una cachorra llamada María la cual obligaron a cruzarse con otro perro para obtener sus crías.

Después de que hayas terminado de ver todo esto sabrás lo que las personas son capaces de hacer para aprovecharse hasta de los animales, luego de que obtienen lo que quieren pueden llegar a abandonarlos sin ningún remordimiento. Si te ha gustado no olvides darle like y contarnos qué te ha parecido en los comentarios. 🙂

Solo querían obtener a sus crías.

En el momento en que una mascota llega nuestro hogar hogar se espera que esta sea tratada como un miembro más de la familia, aunque ese no es el caso de María.

Esta perra en embarazo quedó paralizada, no podía desplazar sus patas traseras y fue descuidada por sus humanos cuando se enteraron que debían efectuarle una cesárea de una gran cantidad de dinero.

A dichas personas se les hizo más simple deshacerse de ella sin importar lo más mínimo su estado ni el tiempo que estuvo a su lado brindándoles amor.

Lo peor de esta historia es que fueron exactamente los mismos humanos de María los que la forzaron a quedar en embarazo cruzándola con otro can de la familia.

Pero debido a la asociación de protección animal Friends of Emma, en Texas, E.U., María y sus cachorros consiguieron salvarse.

La cachorra de raza Dachshund se le descubrió anemia debido a la gran cantidad de pulgas que esta tenía, esto obviamente afecta su estado emocional, por esta razón las personas de la organización le dieron una gran dosis de amor y cuidados.

La pequeña logró dar a luz a siete de estos hermoso cachorros los cuales nacieron verdaderamente sanos en todo sentido. Luego de ello comenzó ha realizar terapias para eliminar la parálisis de su cuerpo.

Pese a todas las desgracias que vivió anteriormente, tanto Maria como sus hermosos cachorros se encuentran ahora en un hogar donde le dan mucho amor y cariño.

Fuente: notasdemascotas

¡Ningún animal merece ser tratado de esta manera, mucho menos merece ser tan descuidado como lo fue Maria!